Cabe una pregunta para iniciar este breve artículo. ¿Por qué los ámbitos de la administración de lo público, específicamente en los estados subnacionales (provincias, municipios) carecen de una presencia fuerte de especialistas en gestión del trabajo? Como alguna vez indicó Eduardo Giorlandini, director de IDETRASA (Instituto  de Derecho del Trabajo y de la Seguridad Social del Sur Argentino) “las relaciones de trabajo en la esfera de gobierno y administración públicos no son esencialmente distintas al resto: el trabajo humano marca su substancia.” Por ello la pregunta que inicia este desarrollo.

Cuando observamos los sectores públicos del empleo, ya sea fugaz como analíticamente, la primera lectura se nos presenta preclara y contundente: la circulación de la política como característica originaria. Esta visualización muchas veces se configura en un lastre tan pesado que inhabilita mayores cuestionamientos. Una mirada analítica comprometida indagará entonces con mayor profundidad, desafiando la línea de base propuesta con el objetivo de generar discusión allí donde se la precisa.

Quisiera dejar sentado que, para abordar este tema, la opción fue desligar las Relaciones Laborales en el ámbito público del punto de vista jurídico y acercarlas más hacia lo ateniente a la Gestión de las Personas: sobre una perspectiva superadora, la Gestión con Personas permite tomar en cuenta a los trabajadores ya no desde la mera provisión de fuerza de trabajo/recurso para el logro de objetivos. Implica involucrar(nos) en un proceso integral, valorando el potencial de los trabajadores orientándolos a la formación y el desarrollo personal y profesional, lo cual definitivamente redundará en mayor valor para la organización.

Así, sobre esta vía se habilita la presencia de especialistas en Trabajo. La formación del Licenciado en Relaciones Laborales, inherentemente multidisciplinar, permite desarrollar una variedad de líneas de acción sobre aquellas áreas que se diagnosticaren como problemáticas o con dificultades. El trabajo en equipo y los aportes de colegas de otras áreas, redundará en resultados más eficientes

Sin embargo es comprensible la retracción del rol del Licenciado en Relaciones Laborales en la Administración Pública. Los espacios, si existieren, tienden a ser ocupados por otros profesionales (en el mejor de los casos), y los incentivos a la participación laboral se constituyen como de baja calidad: remuneraciones poco alentadoras, informalidad en la relación contractual, perspectivas limitadas en el desarrollo de una carrera como funcionario público calificado.

Un estudio realizado durante el año 2008 indica, no obstante, la necesidad imperiosa de pautas organizativas y profesionalización de la Gestión de las Personas en el ámbito público. Los ejemplos que provee esta investigación son categóricos: indicadores relativos al proceso de gestión del empleo totalmente desarticulados, ausencia incluso de un empleador constituido como tal (en el caso estudiado el Estado Municipal), relaciones laborales viciadas de nulidad debido a la ausencia de elementos de formalización contractual (tal es el caso de la planta de trabajadores temporarios), entre otros.

Podemos entender, a partir de todo un marco teórico que lo respalda (Iacovello, Bonifacio, Falivene, entre otros) que el ámbito laboral público es un universo diferenciado. La entidad que toman las decisiones políticas al seno del servicio civil (tanto Municipal, Provincial y/o Federal) conlleva un peso específico, integrado al mismo corpus de relaciones. A partir de su presencia se estructuran y significan las interrelaciones.

Sin embargo las características del trabajo y su gestión en el ámbito de lo público superan un mero interés económico, de producción o de servicio. La cualidad distintiva reside en la propiedad del mismo, al ser público pertenece a todos. En este orden de cosas entendemos que la necesidad de atender a un mejoramiento de la gestión de las personas a partir de la profesionalización de los responsables de estas áreas sustantivas proveerá mayores índices de eficiencia. No se trata de situar a los profesionales de las Relaciones Laborales como iluminados. En última instancia la decisión final será política. Pero existe todo un arco de relaciones dentro de los estamentos de la administración pública que, de no estar mediado por especialistas, tiende a debilitarse cada vez más.

En este marco, la problemática de la gestión de las personas en la Administración Pública, con sus particulares características, resulta un sector estático, sobre el cual debiera depositarse una mirada crítica. Diagnosticar sólo es el primer paso.

Autor: Valeria Patricia Ojeda

Licenciada en Relaciones Laborales.

Docente Adscripta de las Cátedras de Aplicación Metodológica e Historia del Movimiento Obrero Argentino e Internacional, ambas pertenecientes a la Licenciatura en Relaciones Laborales (UNNE)

Desarrolla actividades de Investigación en el Instituto de Investigaciones Geohistóricas (CONICET)

Actualmente realizando la Tesis para obtener el título de Magíster en Ciencias Políticas (Facultad de Derecho, Ciencias Sociales y Políticas. UNNE).

Su área de investigación está centrada en la interacción política-trabajo-administración pública.


Ojeda, Valeria. (2008) “Clientelismo, Ciudadanía y Empleo Público. Un análisis al Municipio de Corrientes”.