Generalmente, cuando se nos presenta un problema, tratamos de aplicar la lógica, ser racionales y sin embargo no podemos encontrar más de 1 ó 2 posibles soluciones al problema, en el mejor de los casos, y lo peor de todo, es que no nos deja satisfechos. 

Dijo Albert Einstein, “No puedes resolver un problema usando el mismo pensamiento que usaste cuando se creó ese problema“.

¿Qué sucede? ¿No somos suficientemente inteligentes, como para encontrar una solución? 

En la búsqueda de la solución, recurrimos a la experiencia, pensamos que hicimos en situaciones parecidas anteriormente y dejamos de buscar en esas “otras soluciones” que escapan a un razonamiento lógico, estructurado. Ciertamente en esos pensamientos laterales, puede estar la solución del problema. 

Evidentemente, no hay una sola forma de buscar caminos diferentes, de elaborar hipótesis. 

Es un hecho interesante y de mucha utilidad, poder tomar caminos laterales en el intento de salir de la encrucijada. 

El término pensamiento lateral fue utilizado por Edward de Bono, hace referencia a la capacidad de ser creativos en la búsqueda de soluciones. A fines de los 60, escribió el libro “El pensamiento lateral práctico“. 

Esta forma de pensar, pensamiento lateral o creativo, nos sitúa en diferentes perspectivas, para comenzar desde allí, a tratar de encontrar la salida. En  “Seis sombreros para pensar“, otro de sus libros, encontramos diferentes enfoques según la situación.

Cuando tenía que buscar un tema para presentar mi anteproyecto de Tesis, tenía tantos temas en mente, que no me decidía por ninguno. Me pasaba todo el día pensando y sin embargo, no salí de dos ó tres temas que tampoco me satisfacían. 

Al final lo encontré… ¡A las dos de la mañana! Mientras dormía. Evidentemente mi cerebro siguió pensando, pero sin las limitaciones de la lógica y por fin pude encontrar el tema. 

Y luego, pensaba ¡como no se me ocurrió antes! 

En los tiempos que corren apelar a la creatividad, a visualizar las diferentes oportunidades, exige que estemos dispuestos a pensar no solamente en forma estructurada sino también en esos caminos laterales. 

Aquí hay algunos acertijos, para comenzar a ejercitar el pensamiento lateral.